La Belleza Natural es más que sólo una linda vista

27 05 2013

Es justamente estas semanas finales de mayo cuando se sigue atentamente los reportes de las expediciones que suben las grandes cumbres del Himalaya, en particular Everest, que aprovechan esta ventana de buen clima, antes de las lluvias veraniegas.

Erik Weihenmayer

Erik Weihenmayer

Con esta inspiración, volví a leer varios libros que tengo relacionados con el tema, y entre ellos, me volví a encantar con el profundamente inspirador relato de uno de los grandes montañistas actuales: Erik Weihenmayer.

Es posible que varios de los lectores no sepan de él, pero les cuento que pertenece al selecto grupo de montañistas que ha logrado completar su extraordinario proyecto de completar las Siete Cumbres (Seven Summits) que se refiere a las montañas más altas de cada uno de los siete continentes (África, Asia, Europa, Oceanía, Norteamérica, Sudamérica, Antártica).

La enorme mayoría de nosotros ni siquiera ha llegado a considerar intentar una de ellas. Pero Erik ya las completó todas … y no ha visto ninguna de ellas.

… pero las conoce a la perfección.

“Touch the Top of The World”, Erik Weihenmayer

Erik Weihenmayer es la única persona no-vidente que ha desarrollado una carrera de montañista de primer nivel. Este impresionante montañista debe parte de sus logros a la conexión que logra con todos los aspectos de la experiencia de visitar cada una de estas montañas. En su libro “Touch the Top of the World”, Weihenmayer comenta que muchas veces le preguntan por qué sube montañas si al final él no es capaz de disfrutar de la vista. Erik contesta que la montaña es mucho más que la vista, sino que una experiencia completa. Por ejemplo, sentir el viento en la cumbre es suficiente para entender y percibir que está en la cima, donde las corrientes de las diferentes laderas se juntan. O que el frío y la nieve en las alturas se sienten, al punto que hacen evidentes las condiciones del lugar. El ruido de los zapatos o de los bastones en la roca es otro aspecto más de la experiencia global de visitar y subir una montaña.

Para aquellos de nosotros que hemos subido montañas, recorrido valles y bosques, las sensaciones que describe este sorprendente aventurero son reales y totalmente familiares. Pero como personas videntes, y aún más, fotógrafos, siempre concentrados en usar la vista para capturar con nuestras cámaras, es normal que en ocasiones nos anestesiemos de parte de todas las otras dimensiones de la experiencia.

Cuando comencé con la fotografía en forma más seria, mi motivación fue tremendamente clara y explícita: “quiero ser capaz de capturar la maravillosa experiencia de visitar estos lugares impresionantes”. Al menos reconozco un momento específico en el origen de esta motivación y fue mi primer viaje a la Carretera Austral (sur de Chile), siendo un estudiante universitario en Santiago. Tuve la suerte de “hacer dedo” a un camión que se detuvo cuando llevábamos apenas 10 minutos de espera y nos llevó en un día soleado y magnífico por el recorrido entre Chaitén y Futaleufú.

Aquel viaje de cuatro horas por los rincones de la Carretera Austral, admirando bosques centenarios, glaciares y montañas, aves, y un sinnúmero de otros detalles maravillosos del Sur extremo de Chile, fue una de las experiencias con naturaleza más memorables. No es que no haya sacado fotos, pero las pocas que saqué fueron absolutamente lejanas a la sensación real que viví aquel día. Luego de aquel viaje me di cuenta de lo mucho me gustaba ver buenas fotografías de esos y otros maravillosos lugares, fotografías que realmente capturaron la esencia de la experiencia en diferentes ángulos y detalles.

En esta ocasión, nuevamente inspirado por la palabra escrita de Erik, me propuse elegir unas pocas fotografías que de alguna manera, en forma visual, reflejaran los efectos de otros sentidos: el canto o llamado de un ave, el ruido del viento o del agua corriente.

Así que a continuación comparto con Uds. estas imágenes esperando ser capaz de despertar los otros sentidos que tenemos.

Quebrada de Cari, Valle de la Luna, Reg. Antofagasta

Frío y calor. Pasar de mucho calor a mucho frío en sólo algunos instantes.

Quebrada de Cari, Región de Antofagasta

Quebrada de Cari, Región de Antofagasta

El Valle de la Luna por si mismo es un lugar especial. Su paisaje provoca en el visitante esa sensación de “estar en otro planeta”. Posiblemente la luna, aunque dudo que la gran mayoría de los visitantes tengamos la real experiencia lunar, para poder comparar.

Uno de sus sectores es la Quebrada de Cari, que ya he visitado en dos ocasiones. La clásica visita cerca del atardecer, permite vivir una dimensión especial en este estrecho cañón. Las rocas crujen, como una orquestada melodía. El crujido se produce por el brusco cambio térmico que se inicia cuando el sol da paso a las sombras en las distintas paredes de la quebrada.

En esta foto se evidencian dos cosas: la sensación de estar caminando por un callejón, rodeado de paredes de roca. A la vez, el tono más rojizo de las paredes propone una sensación de calor asociada al sol que aún pega en la parte superior, en drástico contraste con el fondo de la quebrada, cuya temperatura ya descendió, lo cual se representa por los tonos azules.

Árbol modelado por el viento, Reg. Magallanes

La implacable potencia del viento.

Árbol doblado al viento, Región de Magallanes

Árbol doblado al viento, Región de Magallanes

La Patagonia es conocida por la omnipresencia del viento. Pero no cualquier viento; viento huracanado. Uno de los íconos que mejor representa esta constante es la imagen de algunos árboles que crecen con esta forma, evidenciando una lucha contra el viento que dura toda una vida. Y en el caso de un árbol “toda una vida” es una tremenda cantidad de años. Aun cuando el día que fotografíe este árbol, el viento era bastante moderado, la estampa encorvada resultó ser lo suficientemente expresiva para graficar la rudeza del viento Patagónico.

Peuco estridente, Región Metropolitana

Los estridentes gañidos de las aves rapaces

Peuco estridente, Reg. Metropolitana

Peuco estridente, Reg. Metropolitana

Dentro de las aves silvestres de esta parte del mundo, creo que las rapaces deben estar en el top del ranking de los gañidos más reconocibles y llamativos, al menos en el Valle Central de Chile, donde vivo.

Esta fotografía en particular muestra un ejemplar en cautiverio de Peuco, precisamente emitiendo sus característicos sonidos agudos.

Arroyo en Parque Nacional V. Pérez Rosales, Reg. de Los Lagos

El constante murmullo del agua corriente

Arroyo corriendo por el bosque, Región de Los Lagos

Arroyo corriendo por el bosque, Región de Los Lagos

Una foto que evoca el ruido del agua es la de un pequeño rápido en un río secundario en el sur de Chile. Una de las formas de fotografiar agua en movimiento es hacerlo con larga exposición de modo de lograr suavizar el agua, como en este caso, que sigue evidenciando el efecto hipnotizador que tiene el agua corriendo por las rocas en medio del bosque.

Playa de Cachagua al atardecer, Reg. de Valparaíso

Olas y rocas, una combinación milenaria

Costa de Cachagua, Reg. Valparaíso

Costa de Cachagua, Reg. Valparaíso

El ruido del mar, particularmente de las olas golpeando y escurriendo entre las rocas de la orilla, se entremezclan en forma natural con el olor salino que todos reconocemos. Esta foto, a diferencia de las clásicas tomas de atardecer costero, se enfoca en un sector de rocas, que por las algas muestra colores impresionantes, pero que esa imagen visual simplemente palidece ante el totalmente reconocible e inolvidable ruido y olor de la costa.

Sin duda, es un desafío casi imposible el plantearse fotografías que representen las sensaciones de una experiencia al aire libre, que son la parte fundamental de la pasión de aventureros como el reconocido Erik Weihenmayer. Las fotos que presenté no pretenden ser un referente absoluto de esta idea, sin embargo, en mi personal percepción, son suficientemente expresivas en cuanto a las dimensiones no-visuales de las experiencias. Es posible que parte de su efecto se deba a todos los vívidos recuerdos que tengo de las ocasiones representadas por estas fotografías, pero creo que son una muestra de las otras sensaciones que se experimentan cuando andamos de excursión natural.

Los ruidos, el frío o calor, el viento, son muchas de las cosas que guardamos en nuestra memoria y que si podemos potenciarla con las fotografías, el recuerdo se hace aún más potente. En otras palabras, la belleza está más que en lo que los ojos pueden mirar.

… y de todos modos los invito a leer uno de los libros de Erik: “Touch the Top of the World”.

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Nota aparte: ¿Les comenté que hace un tiempo conocí en persona a Erik? 🙂

Con Erik W. San Diego, California, 2005

Con Erik W. San Diego, California, 2005





Agenda Rhein Chile 2013

4 11 2012

Una vez más, tenemos el honor, junto a Isabel Margarita, los fotógrafos principales de NaturaStock.com, de aportar con las más de 60 fotografías que adornan las portadas y el interior de la Agenda Chile 2013, que Rhein lanza una vez al año, tal como nos ocurrió el 2011 y 2012. Si bien, la selección de fotografías incluidas es siempre motivo de orgullo, lo son en particular las portadas de la agenda, que nuevamente viene en dos versiones (con todo el contenido interior en una única versión).

Portadas de Agenda Rhein Chile 2013

Dos versiones de portadas de Agenda Rhein Chile 2013

Así, que aprovecho de compartir con Uds. la historia detrás de las fotografías.

Portada 1 – Otoño en Laguna Blanca, Región de Aysén

Fue hace poco más de un año, en un viaje de cierre de temporada de pesca con mis amigos del directorio de RiosySenderos.com. Llegamos a Balmaceda un día Viernes de final de Abril, a mediodía, saliendo directamente hacia el sector llamado “Seis Lagunas”, contando con el permiso del dueño de uno de los terrenos circundantes a la Laguna Blanca, para poder entrar y pescar en ésta durante la tarde.

La pesca, realmente, no estuvo buena ese día (pero otro día posterior fue fenomenal), por lo que realmente aproveché de capturar la escena de la mejor forma posible. Hice varias tomas del entorno, concentrándome lo más posible en el color de otoño, pero fue justamente una de estas tomas en vertical entre las que más me gustaron. Siento que el formato vertical, en este caso, ofrece una imagen potente, donde de todas formas se logra destacar cada uno de los aspectos más relevantes del paisaje, incluyendo el fuerte contraste entre los pastizales secos, con el azul profundo de la laguna y los innumerables adornos de color de otoño en sus alrededores.

Laguna Blanca en otoño, Región de Aysén

Laguna Blanca en otoño, Región de Aysén

Portada 2 – Atardecer en Pelluhue

Muchos recordarán la lista de localidades costeras duramente afectadas por el Tsunami que siguió al fuerte terremoto de Febrero de 2010. Por supuesto, Pelluhue está en esa lista. Ubicada en la golpeada, pero hoy pujante costa de la Región del Maule, Pelluhue es uno de esos lugares inolvidables, incluso sin contar este récord telúrico.

Estuvimos en una visita familiar-fotográfica en Julio del 2011, aprovechando las vacaciones escolares de invierno. Fue una visita de apenas dos días, pero en la que nos maravillamos con tantos puntos espectaculares de esa pequeña fracción de la gran Región del Maule.

Por supuesto, la fortuna nos favoreció (estando preparados), con un atardecer épico, ya que creo que no existe otra definición más adecuada.

Hicimos muchas fotos espectaculares ese día, por lo que varias podrían ganarse el honor de estar en la portada, pero fue ésta foto en particular, la que fue seleccionada por la agencia. Es una de las pocas que hice parado de una de las rocas de la playa, en la cual aproveché la técnica HDR para componer una imagen que incluyera mucho color con roca, agua, y cielo.

Atardecer en Pelluhue, Región del Maule

Atardecer en Pelluhue, Región del Maule

Los invito a buscar su copia de esta Agenda Rhein Chile 2013. Se encuentra en librerías e incluso supermercados, con un valor cercano a los $6.000.





Atardeceres Costeros

13 07 2012

Recuerdo lejanamente una conversación que tuve a fines de los noventa. Simplemente era uno de los clásicos argumentos: ¿qué es mejor, el interior o la costa?

En ese entonces, recién iniciándome en las técnicas de fotografía de naturaleza, fui sumamente categórico: “Prefiero un paisaje de bosques, montañas, ríos o lagos”. De hecho, el mar me parecía demasiado ajeno.

Atardecer en Playa de Pichidangui

En esta composición el reflejo del sol en una delgada capa de agua se combina a la perfección con las líneas naturales en la arena de la playa.

Pero mi posición ha cambiado radicalmente en los últimos años. Incluso poco después de esa conversación, el año 2000, hice la que sería la primera de muchas visitas a la costa en invierno, donde experimenté uno de los atardeceres costeros más dramáticos que he tenido hasta hoy.

Incluso hoy, doce años después de esa experiencia, tengo dentro de mis actividades frecuentes, las visitas a la costa, en todo el año, buscando re-inventar cada vez el clásico cliché del atardecer en el mar.

El Atractivo de un Atardecer Costero

¿Qué hace que los atardeceres en la costa sean tan atractivos? Es una combinación simple, pero muy poderosa. Dentro del espectro de colores que tiene la luz del sol, la gama de los rojos es la que se mantiene cuando el sol comienza a esconderse en el horizonte. Todos los objetos se tiñen de naranjos y rojos, ofreciendo una escena muy diferente a la que se ve durante el día.

Atardecer en Piedra de la Iglesia, Constitución

En este atardecer, el balance entre el sol y la reconocible silueta de la Piedra de la Iglesia, se complementan con un patrón de rocas en primer plano.

¿Ocurre esto al amanecer? En términos prácticos, efectivamente ocurre y así me ha tocado en algunas localidades, pero gran parte de la costa chilena está flanqueada por altas montañas de la Cordillera de la Costa. Por ello, cuando los rayos del sol son más horizontales, no tenemos iluminación directa, al estar estos cerros de por medio.

Pero no bastan los colores, hay otros elementos, como las nubes en el cielo y en el horizonte, que muchas veces toman un protagonismo mayor en estos momentos de luz rojiza. Si a eso sumamos el hipnótico efecto de las olas, entrando y saliendo en una playa, o entre roqueríos, tenemos una combinación que difícilmente pasa desapercibida por cualquier espectador.

Atardecer en Zapallar, Región de Valparaíso

Esta foto se hizo un buen rato después de la puesta de sol, lo que junto a un filtro de densidad neutra, permitió una exposición de 10 segundos que suavizó las olas que pasaban entre las rocas en primer plano.

Fotografía de Atardeceres Costeros

Tomando todo esto en cuenta, pero principalmente motivado por la fotografía de naturaleza que domina gran parte de mis paseos y viajes, he ido puliendo algunas técnicas y decisiones de composición a través del tiempo. No pretendo con estas ideas acotar todas las posibilidades de fotografía de los atardeceres costeros, pero al menos mencionar cuáles son las técnicas que más utilizo y con mejores resultados.

1. El momento preciso.

La luz no es la misma durante todo el proceso del atardecer. Esto ya lo mencioné en un post reciente titulado “Anatomía de un Atardecer”, y lo aplico en cada ocasión, e incluso anteriormente ya había mencionado la importancia de estar “en el lugar correcto, en el momento adecuado”. Esto me lleva a estar preparado para la luz precisa con cierta anticipación, por lo que busco el lugar para la composición antes de que se den las condiciones de luz. A veces el momento no se da: justo unas nubes taparon el sol en los momentos finales, o bien el ángulo no es el preciso, pero de todos modos he visto que es sumamente relevante elegir el lugar y el momento con cierta anticipación para lograr los mejores resultados. Incluso, junto a Isabel Margarita, nos ha tocado esperar en el auto – evitando el frío de los atardeceres costeros en invierno – para salir sólo algunos minutos antes de la luz ideal.

Atardecer en Antofagasta

Este atardecer, con el sol aún visible, requirió de varios elementos para buscar el balance de luminosidad. Apenas unos minutos después, la luz cambió radicalmente cuando el sol desapareció detrás de las nubes.

2. Los filtros adecuados.

Aquí, los filtros más adecuados en mi caso, se reducen a tres, y posiblemente dos. El principal es mi filtro GND 3-stop hard edge, del cuál he hablado en varias ocasiones (aquí y aquí, entre otros), ya que me permite oscurecer la parte de la escena más iluminada (normalmente la que incluye el sol) y resaltar la que tiene menos luminosidad (muchas veces las rocas en primer plano, e incluso el mar en la mitad inferior del recuadro).

El segundo filtro es una variación del primero: un GND 3-stop (o a veces sólo 2-stop) soft edge. Es similar al primero, pero incluye un paso mucho más gradual de la parte oscura a la clara en el filtro, suavizando el límite entre ambas zonas de la composición.

El tercer filtro, y muchas veces el más relevante en ciertas fotografías es un filtro de densidad neutra. Muy simple: un filtro que oscurece la escena completamente, en varios stops. Yo uso un filtro neutro de 3 stops, que me permite bajar mucho la velocidad de obturación. ¿Para qué? Muy obvio: para lograr exposiciones más largas, las cuales, con la participación del mar, permiten lograr un suavizado de las aguas, tema que también mencioné antes en el suavizado de aguas de un lago. El segundo efecto de este filtro es acentuar el rojo en la fotografía, justamente al aumentar el tiempo de exposición y permitir que la cámara capte más de la luz en su espectro rojo.

Atardecer en Pelluhue, Región del Maule

La combinación de aguas en movimiento, con espuma estática, junto a una larga exposición, permitieron lograr una combinación muy llamativa en este recodo de la costa de Pelluhue, en un atardecer de Julio.

3. Composición

La composición de este tipo de fotografías es totalmente dependiente de cada fotógrafo y sería inútil establecer reglas definidas en este tema. Pero puedo compartir cuáles son las decisiones de composición que más utilizo.

  • Agregar un objeto fijo en primer plano. Típicamente rocas, o pequeñas piedras, hasta una concha. Si se trata de una fotografía de larga exposición, en que las aguas se suavizan, el efecto logra mucho mayor dramatismo cuando esta “espuma” contrasta con algo fijo.
  • Si no hay nubes, dejar el horizonte muy arriba en el recuadro. Un cielo plano, por mucho color que logre capturarse, pierde atractivo. Si hay nubes, sin duda vale la pena considerarlas en la composición, pero si no las hay, reduzco dramáticamente el área del cielo en el recuadro.
  • Incluir el sol en el horizonte. En ocasiones, vale la pena incluir el sol, pero la exposición debe ser cuidadosamente seleccionada. Evitar que la foto se reviente en el sol (exceso de luminosidad, que haga que se vaya a blanco absoluto), y en caso que suceda, mantener el sol como un objeto pequeño dentro del recuadro.
  • Cuidar la dirección de movimiento de las olas. Con exposiciones largas, el movimiento de las aguas queda en la forma de flujo, como si fuese aguas de un río. Es importante considerar la dirección de ese flujo, de modo de incorporar las curvas o líneas armónicamente con el resto de la composición.
Atardecer en Cachagua, Región de Valparaíso

Este atardecer en Cachagua implicó combinar en una misma composición elementos de la costa, la Isla de Cachagua (santuario de Naturaleza) al fondo, el Sol y las líneas de orilla del agua.

Otros fotógrafos podrán aportar numerosas ideas adicionales, pero creo que estos puntos son de utilidad para quienes recién estén desarrollando habilidades en este tipo de fotografías, en especial, buscando evitar los típicos clichés de fotografía de atardeceres costeros, en especial los que se ven en las tarjetas de saludo e incluso postales.





Aguas Suaves del Baker

26 02 2012

Mientras escribo estas líneas, veo por la ventana el mismo recodo del Río Baker de estas fotografías del ocaso de ayer. Sin duda, este río nunca deja de sorprenderme, de cautivarme, de motivarme a capturar su belleza natural de mil maneras diferentes. Me alegra que este río logre – de alguna manera – mantenerse ajeno a todas las grandes polémicas que se han generado en su entorno y también en la región en los últimos años. Lo interpreto como la forma de la naturaleza de explicitar que tiene su ritmo propio y que los seres humanos son – y deben seguir siendo – meros expectadores.

Sin más, ésta son tres diferentes composiciones que hice del Río Baker en este atardecer del 25 Feb 2012.

Río Baker al atardecer. Febrero 2012. © RodrigoSandoval.com

Río Baker al atardecer. Febrero 2012. © RodrigoSandoval.com

Río Baker al atardecer. Febrero 2012. © RodrigoSandoval.com

Río Baker al atardecer. Febrero 2012. © RodrigoSandoval.com

Río Baker al atardecer. Febrero 2012. © RodrigoSandoval.com

Río Baker al atardecer. Febrero 2012. © RodrigoSandoval.com

Información Técnica de las Fotografías

  • Equipo: Nikon D90, Trípode, Disparador Remoto, Filtro GND 3 stops hard edge, lente 22mm.
  • Exposición: f/22, 2segundos, ISO 100.




Feliz 2012

1 01 2012

Los mejores deseos para este 2012 (para aquellos que se rigen por el calendario gregoriano, por supuesto :-)).

Mi confesión de entrada: este año no vi fuegos artificiales; pasé las 12 y minutos posteriores en un gran salón, en una fiesta. Pero aún así, quise compartir fotos de fuegos artificiales que hice hace algunos años, tanto en Viña/Valparaíso, como en Santiago.

Un abrazo.

Fuegos Artificiales Valparaíso

Fuegos Artificiales en Valparaíso

Fuegos Artificiales Viña del Mar

Fuegos Artificiales en Viña del Mar, Muelle Vergara

Fuegos Artificiales en Valparaíso

Fuegos Artificiales en Valparaíso

Fuegos Artificiales en Santiago

Fuegos Artificiales en Santiago, Cerro Calán

¿Qué se necesita para fotos de fuegos artificiales? No es tan fácil. A pesar de la cantidad de luz que emiten los estallidos, estamos hablando de condiciones de luz muy limitadas, por lo que hay que considerar:

  • Aumentar el ISO a un máximo razonable según la cámara. Las nuevas DSLR andan más o menos bien con el ruido hasta ISO 800. Incluso es posible darle un poco más.
  • Aún así, conviene mantener un tiempo de exposición algo más largo. 1/4 seg al menos, idealmente 1 segundo. Esto implica el uso obligatorio de trípode.
  • Se puede usar un F/5.6 sin problema de lograr foco. De hecho, el foco siempre debe estar en infinito.

 





Cielo Estrellado

27 09 2011

Por esas casualidades de la vida, me encontraba de Los Andes al interior el pasado Sábado 24/Sep/2011, cuando los que vivimos en Chile Central, experimentamos lo que parece ser hasta el momento, un polémico apagón. Momentos antes, estuve haciendo algunas fotografías y en especial, realizando videos timelapse (que comentaré en una próxima ocasión) aprovechando las nubes intermitentes presentes en el cielo.

Esas mismas nubes sería un gran impedimento para poder capturar el cielo estrellado, tal como lo tenía presupuestado, esa misma noche. Pero la fortuna estuvo de mi lado. El cielo se despejó y el apagón hizo que las pocas luces que alteran la percepción del cielo, fuesen mínimas.

Mi gran desafío había comenzado varios meses antes y luego de algunos experimentos en ocasiones de cielo nocturno despejado, sentía que estaba mejor preparado. ¿Cuáles son los obstáculos?

Primero, ¿cómo exponer? Estamos hablando de situaciones de luz muy limitada. No salen las estrellas ni con 1, ni 10 ni 20 segundos. Bueno, con 20 salen, pero aún apagadas.

Segundo, ¿qué tan poca velocidad o larga obturación? Mientras más larga obturación, más luz se logra captar, pero las estrellas alcanzan a moverse (y transformarse de un punto a una pequeña raya) en menos de un minuto. Por lo tanto, también existe un límite máximo de tiempo de exposición.

Tercero, ¿entonces cómo encontrar una combinación de exposición adecuada, que logre capturar las estrellas en menos de 40 ó 45 segundos? Hay que jugar con la sensibilidad (ISO) y con la abertura del diafragma. Si bien una abertura mayor (por ej f/5.6) podría provocar una profundida de campo limitada, no olvidemos que estamos fotografiando objetos que están lejos, lejos, lejos, lejos y que la larga exposición hace que el efecto de profundidad de campo disminuya.

Entonces … ésta es una de las fotos que logré esa noche.

Cielo Estrellado al Interior de Los Andes

Cielo nocturno estrellado hacia Los Andes desde sector cordillerano (click para ver más grande). © RodrigoSandoval.com

La Fotografía

  • f/4.5 @ 30 segundos, ISO 2500.
  • Disminución intensa de ruido en larga exposición (muchas cámaras tienen esta opción por ahí, medio escondida).
  • Lente 18mm, puesto en 21mm. Obviamente, trípode.
El cielo iluminado que se ve en la esquina inferior izquierda son las pocas luces encendidas en Los Andes, reflejadas en la reducida capa de nubes aún presente.




Pesca con Mosca en Blanco y Negro

3 01 2011

Siendo un fotógrafo nacido en la era de la película diapositiva a color, fueron pocas las veces en las cuales me aventuré a crear fotografías en blanco y negro, pero sin excepción, fueron ocasiones en que disfruté mucho varios de los resultados.

Hoy en día, gracias a la fotografía digital, crear una colección de fotografías en blanco y negro es tan fácil como procesarlas en un par de minutos, siempre y cuando las imágenes tengan las características de contraste de tonalidad (y no de color), adecuadas. Leyendo a algunos fotógrafos de la escuela en blanco y negro, reiteradamente me encuentro con la declaración de que “es necesario aprender a mirar en blanco y negro”. No se trata de imaginar la fotografía resultante en blanco y negro, sino que a aprender a reconocer el tono de los objetos que observamos. El tono se refiere a la cantidad de luz que reflejan los objetos y no al color. Esto mismo me tocó revisarlo nuevamente en uno de los libros del gran fotógrafo Freeman Patterson, en el cual habla de que la Tonalidad es uno de los bloques fundacionales de la composición.

Siguiendo esta idea, quise armar este ensayo fotográfico de imágenes de la edición de Noviembre 2010 del Workshop de Pesca con Mosca y Fotografía, realizado en Río Baker. Espero que lo disfruten.

Cerro Castillo, Región de Aysén

Imagen de Cerro Castillo, Región de Aysén
En el primer día del workshop, viajando desde Coyhaique hasta el Patagonia Baker Lodge, no encontramos en el Valle del Río Ibáñez con la vista al imponente macizo de Cerro Castillo, afortunadamente despejado, pero rodeado de nubes amenazantes. Una combinación ideal y dramática.

 

Pescador y guía en una de las islas del Río Baker

Pescador y guía en una de las islas del Río Baker
Luego de pasar nuestra primera noche en el Lodge, salimos en grupo a pescar a las islas del Río Baker que están justo frente al lodge. Aquí tuvimos la oportunidad de contar con el apoyo entusiasta y experto de los guías.

 

Trucha Arcoiris del Río Baker

Trucha Arcoiris del Río Baker
Es imposible no subir la adrenalina cuando se ven esas truchas del Baker subir hasta la superficie en aguas prácticamente cristalinas.

 

Peleando una trucha en Lago Bertrand

Peleando una trucha en Lago Bertrand
La pesca en el Lago Bertrand se hace mayormente desde el bote, pero siempre cerca de las orillas, lo que en ocasiones permite al pescador bajarse y pelear a una energizada marrón.

 

Arcoiris en plena pelea

Arcoiris en plena pelea
Las truchas arcoiris que se encuentran casi en todos los cuerpos de la Patagonia son un ejemplo de genética, totalmente adaptadas a este hábitat desconocido, pero que les ha dado las condiciones ideales para desarrollarse perfectamente.

 

Flotando el Río Baker

Flotando el Río Baker
Mi primera visita al Río Baker sólo me permitió pescarlo de orilla. Pero el poder recorrerlo (flotarlo) en una embarcación ofrece una dimensión tremendamente diferente, lo cual pudimos aprovechar prácticamente todos los días del Workshop.

 

Atardecer en las islas del Río Baker

Atardecer en las islas del Río Baker
Confieso que en más de una década de constantes visitas a este hermoso río Patagónico, nunca me canso de admirar el increíble escenario que ofrece en sus primeros kilómetros. Una de las vistas que más me gusta es ésta, desde una de las islas, mirando hacia el Norte, hacia el Cordón Contreras.

 

Trucha Arcoiris del Río Baker

Trucha Arcoiris del Río Baker
Si recuerdo bien, ésta fue la primera trucha capturada dentro del desarrollo del Workshop. Fue Billy, posiblemente el más entusiasta de todo el grupo, quien se encontró peleando con esta formidable trucha Arcoiris macho, apenas poco más de una hora después de llegar al Lodge, en la misma tarde del Lunes, comenzando el Workshop.

 

Navegando por Lago Chico, Cochrane

Navegando por Lago Chico, Cochrane
El día que visitamos el Río Cochrane fue un día agotador, pero muy disfrutado. Esto fue coronado por un placentero y excelente viaje en bote por el llamado Lago Chico, dentro de la Reserva Nacional Tamango, que nos permitió volver desde las correntadas del Río Cochrane Alto, hasta donde nos esperaba el auto, literalmente al final del camino.

 

Trucha Marrón o Fario del Baker

Trucha Marrón o Fario del Baker
Dejé esta hermosa trucha para el final, coincidiendo con la última trucha que fotografié en el día final del Workshop. Una marrón que le dio una pelea colosal a Felipe, pero que igual finalmente fue “embolsada” por el guía, momento en el cual aproveché de retratarla en condiciones de poca luz, por lo que su brillo natural resultó más dramático.