Mi única foto en Austria

23 03 2011

Confieso que dentro de los viajes que he hecho, Austria ha sido el único país en el cual puse pie sin haberlo planificado. Difícilmente se puede hablar de “visitarlo”, cuando en realidad sólo pasé unos pocos minutos. Lo mismo ocurre en otras curiosas escalas que hice en el pasado.

Pero aún así, la ocasión que se me presentó me invitó a aprovecharla de la mejor manera fotográfica que pude.

Todo ocurrió así. Estando de visita en Zürich por trabajo y viniendo desde München en Alemania de vuelta  a Suiza, tomé el tren que en 4 horas cubre la distancia con algunas pocas paradas. Al ver el itinerario, me pareció relativamente obvio que el trayecto de escalas se dividiera entre localidades alemanas y suizas. Mi sorpresa vino muy cerca del gran lago limítrofe llamado Bodensee, tripartido entre ambos países y Austria. El anuncio por parlantes claramente indicó: “Próxima parada, Bregenz, Austria”.

¡¿Cómo?! ¡¿Austria?!

Así tal cual.

La parada apenas contempló 3 a 5 minutos, lo que no dejaba tiempo si quiera a correr hasta un punto de la estación donde se viera más de la ciudad o del cercano lago, así que ante la falta de alternativas armé una única fotografía con lo que tuve a la mano.

Tren en estación de Bregenz, Austria

Tren en estación de Bregenz, Austria

La Fotografía

Coincidió la parada con las últimas horas de ese atardecer de Agosto, ofreciéndome un cielo de tono azul marino muy interesante. Pero para la composición decidí tomar otras medidas y riesgos. Primero, dadas las características del viaje, no traje conmigo un trípode grande, sino que un pequeño trípode casi de bolsillo. No serviría mucho a menos que compusiera la foto desde el suelo, lo cual no me pareció. Por ello, decidí armar una foto de la siguiente manera:

  • Incluir varias de las diagonales que diligentemente se ofrecían en la escena. De partida el tren, la hilera de ventanas iluminadas, e incluso la blanca línea de límite en el suelo.
  • Poner el cielo azul en el fondo, destacar el tren en primer plano.
  • A falta de trípode, tenía que hacer una foto “rápida” o al menos no muy lenta. Probé con ISO 800 y me logró ofrecer un F11 con 1/8 seg. El tiempo igual amenazaba con producir una foto movida, pero encontré un poste al cual me apoyé con la espalda y disparé conteniendo la respiración.
  • Obviamente, un angular (18mm) para incluir toda la perspectiva de esta escena.

La foto quedó bien. Muy luminosa y con claras líneas que definen una composición con profundidad, a pesar de que la profundidad de campo podría entenderse como “media” al utilizar una abertura de diafragma de F11.

Apenas dos minutos después estaba de vuelta en mi asiento y el tren comenzaba a moverse, continuando viaje al Sur, ya en territorio Suizo.