Atardecer en Laguna de Aculeo

5 01 2010

¡Feliz 2010! 

Como primer post del año, elegí este par de fotos que encontré revisando material reciente. 

Hace poco más de un mes fui con mi hija menor a un paseo de fin de año organizado por su rama deportiva. El destino, una parcela muy agradable a orillas de la Laguna de Aculeo. El lugar, simplemente genial para la actividad. Piscina, juegos para los niños, incluso un fútbol improvisado para los padres, y un buen asado, obviamente. La laguna misma, si bien cerca (100 metros), en realidad no era visible desde el lugar. Una parcela vecina y una elegante fila de álamos se interponían entre el paisaje lacustre y el base camp (lugar de asado). 

No fue hasta terminando la tarde que el grupo decidió hacer una rápida visita a la orilla cercana. Yo salí poco después que el grupo, pero llevé mi cámara para ver qué podría motivar algunas tomas, en especial dado que se acercaba el ocaso y las luces estarían tomando un tono más colorido. 

La verdad es que esos 15 minutos propusieron buenas alternativas. No hice tantas fotos, pero aprovecho de mostrar dos de ellas a continuación. La primera, del evidente paisaje de una orilla de la laguna que me permitió componer con una cama de algas flotantes en primer plano y una isla con una única palmera ornamental. Me encantó la luz y cómo se combinaron los colores entre el cielo y  el agua. 


Atardecer en Laguna de Aculeo - 21/Nov/2009 (ISO 640, 1/25s, F22)

 

Familia de Patos Jergón (300mm, 1/160s, F10, ISO 640)

 

¿Qué le cambiaría a las fotos? 

Para empezar, con la primera foto hubo un detalle que no logré resolver. La silueta de la palmera se une con la silueta de árboles que estaban más atrás, lo que provoca una sensación de que estaban todos juntos y no era así. No logré encontrar una posición para separar aún más las ramas de la palmera del fondo. Aún más, la foto la hice desde la orilla misma y moverme 15 cms significaba caerme al agua. 

Con la segunda foto, a pesar de que se ve el detalle de las aves, sin duda predomina la luz del cielo reflejada en el agua, cuando el sol ya se ocultaba y me habría encantando una foto con luz más uniforme para mejorar el detalle de las plumas de las aves. Aún así, creo que la foto logró mostrar esa interesante escena de la mamá Pato paseando a sus pequeños. 

El tercer punto, válido para ambas fotos, es que no llevé use trípode. Ambas fotos fueron tomadas a pulso y dado que ya quedaba poca luz, me obligó a forzar la sensibilidad ISO hasta 640. A fortunadamente la Nikon D80 tiene un razonablemente buen control de ruido en ISO alto, por lo que ninguna de las fotos se vio demasiado afectada por este efecto. 

Hubo un cuarto punto que resolví con una pasada de air brushing en Photoshop. La foto original de los patos es la que se ve a continuación y en ella se alcanza a ver a un sexto patito al final de la cola. 

 Como en la composición original este patito final aparece cortado, me pareció que recurrir a Photoshop para eliminarlo era válido y le daría mejor contenido a la foto. Siempre aparece en estos casos el dilema de cuánto efecto es razonable y aceptable en una foto. En este caso no estoy utilizando esta herramienta de software para alterar el mensaje de la foto, simplemente aprovecho la posibilidad de mejorar la composición, lo cual igual habría logrado en terreno haciendo un encuadre más preciso, incluyendo completamente a este integrante adicional de la familia jergón, pero que no hice por el apuro de fotografiarlos antes que se fueran más lejos. Simplemente no me di cuenta. En este caso, la ayuda de Photoshop es razonable y, por mi parte, bienvenida.