Cielo Estrellado

27 09 2011

Por esas casualidades de la vida, me encontraba de Los Andes al interior el pasado Sábado 24/Sep/2011, cuando los que vivimos en Chile Central, experimentamos lo que parece ser hasta el momento, un polémico apagón. Momentos antes, estuve haciendo algunas fotografías y en especial, realizando videos timelapse (que comentaré en una próxima ocasión) aprovechando las nubes intermitentes presentes en el cielo.

Esas mismas nubes sería un gran impedimento para poder capturar el cielo estrellado, tal como lo tenía presupuestado, esa misma noche. Pero la fortuna estuvo de mi lado. El cielo se despejó y el apagón hizo que las pocas luces que alteran la percepción del cielo, fuesen mínimas.

Mi gran desafío había comenzado varios meses antes y luego de algunos experimentos en ocasiones de cielo nocturno despejado, sentía que estaba mejor preparado. ¿Cuáles son los obstáculos?

Primero, ¿cómo exponer? Estamos hablando de situaciones de luz muy limitada. No salen las estrellas ni con 1, ni 10 ni 20 segundos. Bueno, con 20 salen, pero aún apagadas.

Segundo, ¿qué tan poca velocidad o larga obturación? Mientras más larga obturación, más luz se logra captar, pero las estrellas alcanzan a moverse (y transformarse de un punto a una pequeña raya) en menos de un minuto. Por lo tanto, también existe un límite máximo de tiempo de exposición.

Tercero, ¿entonces cómo encontrar una combinación de exposición adecuada, que logre capturar las estrellas en menos de 40 ó 45 segundos? Hay que jugar con la sensibilidad (ISO) y con la abertura del diafragma. Si bien una abertura mayor (por ej f/5.6) podría provocar una profundida de campo limitada, no olvidemos que estamos fotografiando objetos que están lejos, lejos, lejos, lejos y que la larga exposición hace que el efecto de profundidad de campo disminuya.

Entonces … ésta es una de las fotos que logré esa noche.

Cielo Estrellado al Interior de Los Andes

Cielo nocturno estrellado hacia Los Andes desde sector cordillerano (click para ver más grande). © RodrigoSandoval.com

La Fotografía

  • f/4.5 @ 30 segundos, ISO 2500.
  • Disminución intensa de ruido en larga exposición (muchas cámaras tienen esta opción por ahí, medio escondida).
  • Lente 18mm, puesto en 21mm. Obviamente, trípode.
El cielo iluminado que se ve en la esquina inferior izquierda son las pocas luces encendidas en Los Andes, reflejadas en la reducida capa de nubes aún presente.




El Paisaje Íntimo de la R. Nac. Federico Albert

15 09 2011

El Lugar y su Origen

Federico Albert, nacido en 1867, en Alemania (con el nombre original Frederich Albert), fue un reconocido biólogo que llegó a Chile en 1889 directamente a trabajar en el Museo de Historia Natural. En su rol científico en Chile, destacó como un gran recolector y conocedor de la naturaleza chilena, así como un incansable gestor de proyectos, siendo el primero en introducir en Chile el concepto de conservación de flora y fauna, que hoy nos parece tan obvio.

 

Entre sus múltiples actividades, recorrió la costa de la Región del Maule en 1898, tomando conciencia de la grave amenaza que implicaba el avance de las dunas para el poblado costero de Chanco (ese mismo, el de los quesos), por lo que comenzó uno de sus proyectos más ambiciosos para frenar este avance. Fue así que con ayuda de los lugareños, realizó una de las plantaciones más significativas llevadas a cabo en la época, logrando exitosamente crear un bosque que detuvo el avance de las dunas. Ese bosque hoy es conocido como la Reserva Nacional Federico Albert, hoy administrada por la Corporación Nacional Forestal.

Sendero en Reserva Nacional Federico Albert

Vista general del típico sendero que recorre el bosque de la Reserva Nacional Federico Albert

La Visita

Con esta historia de fondo, la motivación por conocer este bosque era mayor y fue así que llegamos en familia a recorrer esta zona costera. La vista de la zona en pleno Julio aún se engalanaba de campos en verde, pese a la ausencia de hojas en casi todos los árboles.

La reserva nos sorprendió al estar tan cerca del pueblo, que su entrada es literalmente el final de una de sus calles centrales. Un tremendamente amable guardaparque nos dio la bienvenida y nos invitó a hacer el principal recorrido autoguiado por el bosque, el cual nos permitiría conocer más de la flora de la reserva. Invitación ideal, y por supuesto, aceptada de inmediato, por lo que nos armamos con cámaras de foto y trípodes a este recorrido de un par de horas.

Sendero en Reserva Nacional Federico Albert

Un sendero cubierto por material vegetal, en medio de un tunel resultante del tupido follaje de la flora de la Reserva Nacional Federico albert

El Paisaje Íntimo

El concepto de paisaje íntimo ha sido sujeto de gran desarrollo en la fotografía de naturaleza de las últimas décadas, asignándole al fotógrafo estadounidense Eliot Porter el origen del término y del enfoque fotográfico. La idea hoy nos parece más evidente, pero se fundamenta en la idea de que en cada lugar se pueden lograr fotografías tremendamente atractivas sólo enfocándose en detalles más pequeños, en lugar del paisaje grandioso. Aún más, numerosos fotógrafos han abordado el tema con diferentes sugerencias y aplicaciones, que plantean no una línea específica, sino que una forma de mirar el paisaje que puede ser aún más atractiva. Como ejemplos referencio a Jim Goldstein, Rod Planck, y Guy Tal, sólo por nombrar algunos pocos.

Árboles de la Reserva Nacional Federico Albert

Detalles de algunos de los árboles de la Reserva Nacional Federico Albert

Por nuestra parte y ya de lleno en este paseo familiar, nos fuimos enfrentando poco a poco al desafío de capturar con la mayor sensibilidad la verdadera esencia de este bosque costero maravilloso, creado sobre dunas de arena. Como siempre, empezamos buscando algunas tomas que mostrasen el bosque con el sendero como protagonista, tal como se ven en las fotos al comienzo.

Pero al poco andar, nos dimos cuenta que lo mejor de la reserva estaba en los detalles. Más específicamente, dada la evidente humedad de estos días invernales en medio del bosque, la proliferación de hongos no se dejó pasar por alto y a cada metro que avanzábamos por el sendero, nos encontrábamos con nuevas formas y colores, tan diversas que fue imposible hacer un verdadero inventario de las diferentes especies de hongos que veíamos.

Musgo sobre un alcornoque en la Res. Nac. Federico Albert

Musgo sobre un alcornoque en la Res. Nac. Federico Albert

Simplemente, decidimos abocarnos a estos grandes protagonistas de nuestra visita y lograr las mejores imágenes posibles de este mundo en miniatura. No fue fácil. La ausencia de luz en medio del bosque obligó a exposiciones muy largas, por lo que los trípodes fueron una herramienta fundamental.

Hongo colorido en la Res. Nac. Federico Albert

Hongo colorido en la Res. Nac. Federico Albert

Pero eso no resolvió todos los desafíos. Lograr posicionar la cámara en un ángulo y altura cercana al hongo requirió – al menos en mi caso – de un trípode en miniatura, que andaba trayendo en mi bolso.

Sin más palabras, los invito a revisar varias de las imágenes del “Paisaje Íntimo de la Reserva Federico Albert”, que incluyen hongos y también detalles de algunos de los árboles introducidos que finalmente lograron cumplir el sueño de Frederich, detener las dunas y permitir que Chanco siguiera existiendo.

Grupo de hongos en la Res. Nac. Federico Albert

Grupo de hongos en la Res. Nac. Federico Albert

Hongo en la Res. Nac. Federico Albert

Árbol en la Res. Nac. Federico Albert

Detalle de Árbol en la Res. Nac. Federico Albert

Hongos en Res. Nac. Federico Albert