Aguas Suaves del Baker

26 02 2012

Mientras escribo estas líneas, veo por la ventana el mismo recodo del Río Baker de estas fotografías del ocaso de ayer. Sin duda, este río nunca deja de sorprenderme, de cautivarme, de motivarme a capturar su belleza natural de mil maneras diferentes. Me alegra que este río logre – de alguna manera – mantenerse ajeno a todas las grandes polémicas que se han generado en su entorno y también en la región en los últimos años. Lo interpreto como la forma de la naturaleza de explicitar que tiene su ritmo propio y que los seres humanos son – y deben seguir siendo – meros expectadores.

Sin más, ésta son tres diferentes composiciones que hice del Río Baker en este atardecer del 25 Feb 2012.

Río Baker al atardecer. Febrero 2012. © RodrigoSandoval.com

Río Baker al atardecer. Febrero 2012. © RodrigoSandoval.com

Río Baker al atardecer. Febrero 2012. © RodrigoSandoval.com

Río Baker al atardecer. Febrero 2012. © RodrigoSandoval.com

Río Baker al atardecer. Febrero 2012. © RodrigoSandoval.com

Río Baker al atardecer. Febrero 2012. © RodrigoSandoval.com

Información Técnica de las Fotografías

  • Equipo: Nikon D90, Trípode, Disparador Remoto, Filtro GND 3 stops hard edge, lente 22mm.
  • Exposición: f/22, 2segundos, ISO 100.




Anatomía de un Atardecer

15 02 2012

Hace apenas unos días, me encontraba, junto a Isabel Margarita, de visita en Valdivia, en el Sur de Chile. Un lugar hermoso, de una historia sobrecogedora, y que ofrece atractivos memorables, tanto en la ciudad como en los alrededores, que atraen al amante de la naturaleza y el viajero incansable.

Guía Turística de Valdivia

La portada y contratapa de la Guía Turística de Valdivia, entregada por la municipalidad.

Recién llegados, nos dirigimos a la oficina de turismo en la costanera de la ciudad, donde entre otros varios datos y folletos, nos entregaron una guía compacta de los atractivos turísticos de la zona. Esta guía se engalana con una muy buena colección de fotografías, destacando a primera vista, una foto panorámica, con luz del ocaso, retratando la reconocida costanera. Esta foto, muy bien lograda en mi visión, destacaba la silueta de la ciudad, aun incluyendo varios detalles, combinándose a la perfección con las luces reflejadas en el río Calle-Calle.

Esta foto, sin duda, marcó una referencia de lo que podríamos lograr – fotográficamente hablando – durante nuestra estadía. Sólo habría que calzar con las condiciones de luz y de clima, ya que el lugar para fotografiar la costanera era evidente: el paseo del Parque Prochelle, en la Isla Teja.

Fue así, que al ubicarnos en posición, poco menos de una hora antes de la puesta de sol, pudimos disfrutar de del atardecer en la Costa de Valdivia, incluso apreciando y fotografiando la evolución total de la luz y de la escena, tal como lo ofrece un atardecer en toda su anatomía.

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Las últimas luces del día siempre evocan emociones, en especial cuando se viven al aire libre, en un paisaje iluminado por la decadente luz del sol. Cuando los colores finales del día se intensifican en nubes o en objetos suavemente iluminados, prácticamente todas las personas perciben la escena como “maravillosa”, “hermosa”, y calificativos equivalentes.

Dicho de otra manera, cuando un fotógrafo logra captar ese momento de luz, casi siempre logra resultados que son atractivos, aun cuando la composición sea plana.

Pero a través del tiempo he aprendido a apreciar – y consecuentemente, fotografiar – las diferentes etapas de un atardecer. Personalmente decidí separar el atardecer en tres diferentes fases, que identifico como: “El Final del Día”, “La Puesta de Sol”, “El Crepúsculo u Ocaso”.

El Final del Día

El final del día podría definirse como el intervalo de tiempo entre 2 horas y 30 minutos antes de la puesta de sol. Es un momento del día en que los rayos del sol son mayormente laterales provocando una iluminación que permite intensificar los colores y resulta menos contrastante que a mediodía. En gran parte de las fotos que muestran una combinación atractiva entre objetos (montañas, árboles, casas o edificios) y un cielo azul de color más intenso, se obtienen precisamente con estas condiciones de luz – que obviamente también se pueden lograr a una hora equivalente en la mañana.

¿Cómo lograr buenas fotos en estas condiciones?

Considerando que el día es mayormente soleado, recomiendo utilizar un filtro polarizador, que permitirá intensificar los colores de todos los elementos, en particular oscurecer el cielo y lograr contrastes más llamativos. De la misma forma, edificios, árboles, cerros, y cualquier objeto iluminado por el sol podrá ver intensificados sus colores gracias a este filtro.

Con respecto a la composición, siempre queda abierta a la creatividad de cada fotógrafo, pero en particular considero que estas son condiciones ideales de iluminación de detalles, por lo que componer alternadamente dándole protagonismo al cielo, y también a otros objetos son alternativas prácticamente ganadoras seguras.

En nuestra sesión de fotos de la costanera, este lapso nos permitió captar algunos de los hitos históricos y urbanos de la parte baja de la ciudad, con esos rayos laterales iluminando y resaltando los colores, combinados con un cielo que afortunadamente – a diferencia de la tarde anterior en que llovió con intensidad – se mostraban con delicados adornos de nubes que resultaron a la perfección en las fotos.

Costanera de Valdivia al final del día

La costanera de Valdivia, combinando cielos azules, nubes, edificios iluminados por la luz de la tarde, reflejándose en las aguas del Río Calle-Calle.

La Puesta de Sol

La puesta de sol comienza cuando el sol ya está bajo cierto nivel en el horizonte. En definiciones más académicas encontré especificaciones del tipo “tantos grados sobre el horizonte”. Desde el punto de vista práctico en fotografía, podríamos hablar del periodo de tiempo en que el sol ya está por desaparecer y su iluminación se vuelve más débil, pero aparece el rojo como el color presente. Es decir, todo empieza gradualmente a teñirse de rojo. Comenzando por un naranjo suave, pasando por rojo intenso hasta un rosado o incluso lavanda. Este periodo de tiempo puede ser muy largo, como ocurre en ciertas épocas en latitudes extremas (caso típico de la Patagonia Chilena) o más rápido, como ocurre en el Norte de Chile.

Es por eso, que el fotógrafo debe estar preparado a tiempo: escoger su posición, composición con anticipación, ya que cada instante de luz intensa debe ser bien aprovechado. Que no te quedes sin batería o sin memoria justo en la mitad del proceso, siempre hay que estar preparado con el equipo. El uso de un trípode se vuelve también fundamental, ya que la luz en disminución obliga a exposiciones más largas, incuso de cerca de 1 segundo, dependiendo de cada caso.

Mis dos principales recomendaciones, en estas condiciones, son las siguientes. Primero, componer incluyendo el cielo protagónicamente si es que éste tiene nubes, aunque sean pocas. Si no hay nubes, quitarle importancia radicalmente y destacar otros objetos cuando aún tienen algo de luz.

Lo segundo, aparte de considerar exposiciones más largas, precisamente por la falta de luz, es agregar un filtro GND (Neutro Graduado), que permite equiparar la cantidad de luminosidad de partes de la escena que están en sombras, con aquellas que aún tienen luz. El caso típico es componer destacando flores en primer plano que ya están en sombras, con montañas nevadas iluminadas por el rojo de los rayos finales del día. Un filtro GND bien utilizado, o alternativamente la técnica HDR, permiten lograr un balance de luz entre ambos extremos de la escena, resultando en una imagen tremendamente atractiva.

En nuestra visita a Valdivia, vivimos la puesta con el sol a nuestras espaldas. Es decir, pudimos aprovechar el efecto de colores que estos rayos disminuidos logran, primero en los edificios de la ciudad, y posteriormente con mayor intensidad, en las pocas nubes que nos acompañaron. Justamente, aprovechamos de agregar nuestros filtros GND para balancear la luz de los edificios, con las aguas del río.

Como se ve en las fotos que acompañan a continuación, el “ambiente” que proponen estas fotos es radicalmente distinto al que ofrecieron las primeras fotos durante la fase final del día.

En estas fotos, los edificios individuales pierden importancia, pasando a concebirse gradualmente como un solo bloque de silueta urbana, contrastado con el verdadero protagonista: el color del cielo.

Costanera de Valdivia en un atardecer colorido

Esta primera foto del atardecer colorido muestra un cielo adornado de colores, la ciudad como una línea en que se destacan algunos edificios hermosamente iluminados, y un Río Calle-Calle totalmente suavizado y de color claro (F/25, 4seg, ISO100, 24mm)

Costanera de Valdivia en un atardecer colorido

En esta segunda toma, pocos minutos después, la exposición equivalente permite resaltar el intenso color rojo, que incluso toma protagonismo mayor frente a los edificios

El Crepúsculo

La fase final del atardecer corresponde al crepúsculo, lapso de tiempo entre la desaparición del sol y la llegada de la noche. En este lapso, la luz cambia nuevamente. Pasa desde ese rojo intenso, a un color lavanda y luego azul profundo. En este periodo, cualquier fuente de luz artificial toma un protagonismo sorprendente. Tanto así, que las luces comienzan a perder su asociación terrenal y se vuelven algo más que emanación de una ampolleta o tubo fluorescente.

Nuevamente, considerando que la fotografía al aire libre, aunque sea en este caso incluyendo paisajes urbanos, plantea un nuevo escenario en este tipo de luz en disminución, las alternativas se concentran en, primero, seguir considerando el uso de trípode, ya que la falta de luz obliga a exposiciones de 5, 10, e incluso más segundos. Cualquier movimiento de agua se transforma en suave espuma. A la vez, el protagonismo en la composición lo toman los bordes de luminosidad, como Galen Rowell los llamaba (luminance edges). Son bordes en los cuales se forma contraste entre un elemento oscuro y otro más claro.

En este momento, las luces son las que generan puntos de atención fundamentales, mientras que el entorno, de un tono azulino más oscuro en la medida que pasan los minutos, aportan “el ambiente” o la sensación general de la escena.

En nuestra sesión de fotos de Valdivia, estas condiciones de luz, implicaron sacar el filtro GND que estábamos usando minutos antes, debido a que la iluminación era uniforme en todos lados. A la vez, la exposición lenta, de varios segundos, permitió suavizar las aguas del Río Calle-Calle, dejándolo como una pista de hielo reflejando las luces de la ciudad.

Ocaso en la Costanera de Valdivia

En esta toma final, con muy poca luz, se nota el azul predominante de la escena, tanto en el cielo como en su reflejo en las aguas del río Calle-Calle. En contraste, las luces de la ciudad toman mayor importancia, marcando el tono de la fotografía (f/22, 20seg, ISO200, 21mm)

Los invito a probar enfrentarse a las diferentes condiciones de luz y color del atardecer en su próxima salida. No se olviden del trípode – fundamental – ni tampoco de poder usar filtros polarizador y GND.

Un resumen de las fotos de esta sesión, en la Costanera de Valdivia, más un timelapse de la puesta de sol, en el siguiente video.





Doble HDR

4 12 2011

Hace un tiempo ya toqué el tema de las técnicas para manejar alto rango dinámico de exposición en fotografía, incluso mencionando en otras varias ocasiones mi histórica preferencia de usar filtros GND para balancear los extremos luminosos de una escena.

Sin ánimo de volverme técnico – nuevamente – en esta ocasión, prefiero simplemente compartir una escena que presencié en las afueras de Talca, en plena Primavera 2011, en que se conjugaron a la perfección las hermosas flores del campo, algunas nubes precisamente ubicadas en el horizonte, y la última hora de sol de aquel día.

Las primeras mediciones de luz, en que incluí el sol en el fondo y las flores, ya sin sol, en primer plano, evidenciaron que la diferencia de luminosidad haría imposible captar todo en una sola toma.

Entonces, rápidamente agregué mi favorito filtro GND 3-stop hard-edge, modelo Galen Rowell y fabricado por Singh-Ray (GND o en este caso: “HDR 1″). Con este filtro ya logré equiparar un poco más el gran rango de luces de estos extremos, pero aún parecía demasiado.

Pradera en el Maule al atardecer

Así que recurrí a la segunda herramienta obvia: exposiciones en bracketing con 2-stops de separación de exposición (HDR 2), para luego juntarlas en el computador por medio de un proceso de mapeo de tonos (tone-mapping). En simple: GND + HDR. Sumando estas dos técnicas, logré un tremendo resultado que recién pude ver terminado al estar en el computador.

Hice varias composiciones, pero ésta es una de las que más me gustó, porque además capturé el contorno de las flores iluminadas por el sol en el fondo.

Pradera en el Maule al Atardecer

Viendo alguna forma de complementar este resultado, además de cambiar el formato de la composición, de una foto horizontal, a una vertical, hice nuevas pruebas. La primera, con el mismo tipo de exposición que la anterior en formato horizontal. Pero luego intenté algo distinto, aprovechando que las nubes cambiaban su filtro sobre el sol en la medida que éste se iba poniendo. Decidí agregar un flash de relleno para levantar las flores de primero plano.

Pradera en el Maule al atardecer

Pradera en el Maule al atardecer. Fotografía lograda con tres tomas en diferente exposición y combinadas con software HDR. Además, filtro GND 3-stops hard-edge y trípode.

Pradera en el Maule al atardecer

Pradera en el Maule al atardecer. Imagen lograda con filtros GND 3-stops hard-edge, y además con flash de relleno.

¿Conclusión? Bueno, finalmente me quedo con la sensación clara de que hay ocasiones en que el HDR de computador resulta un complemento perfecto a técnicas con filtros y flash para lograr exposiciones balanceadas con escenas de alto rango de iluminación y que siempre vale la pena probar algunas alternativas diferentes en el mismo lugar, para luego decidir cuál logró la mejor rendición de las reales sensaciones del momento.





El Hatch de la Tarde / Evening Hatch

25 11 2011

¿Qué diantres es un “hatch”?

Para los mosqueros, el término inglés “hatch” resulta familiar, al igual que su traducción al castellano: “eclosión”. Para el resto, les cuento: Una eclosión o hatch es el proceso en el cual un insecto cambia de estadio, es decir, pasa de ninfa a adulto o de larva a otro. El clásico caso es el de la mariposa que se envuelve en un capullo para salir como una hermoso insecto alado.

En el contexto de los insectos con desarrollo acuático, la eclosión implica movimientos masivos de insectos, que se desplazan por el agua en grandes números. Ya sea que salen del fondo y suben a la superficie, o nadan por el agua para acercarse a la orilla, es éste el momento en que se encuentran más vulnerables y abundantes para ser engullidos por los peces. Por supuesto, los peces, en este caso, las truchas, lo tienen clarísimo, por lo que aprovechan estas instancias para alimentarse intensamente.

Reitero, los mosqueros conocemos este concepto y lo hemos aprovechado para tener mejores condiciones de pesca.

El Hatch de la Tarde

Las eclosiones ocurren en diferentes momentos del día, pero se da en nuestra Patagonia, que gran parte de las eclosiones ocurren cuando la luz comienza a irse. Esa última hora de luz parece gatillar este accionar colectivo de diferentes especies de insectos cada día, que se sincronizan para eclosionar simultáneamente. En mi experiencia, durante los meses de la temporada de pesca, esto ocurre con una frecuencia interesantísima a orillas del Río Baker, donde periódicamente desarrollamos el Workshop de Pesca con Mosca y Fotografía, junto al Patagonia Baker Lodge. De hecho, el hatch es uno de los conceptos que abordamos como parte del curso y de la experiencia de pesca, de modo de perfeccionar las técnicas de selección y presentación de moscas para lograr enfrentar cada eclosión de la mejor manera posible.

Pescador exitoso en el hatch de la tarde del Baker

Pescador exitoso en el hatch al anochecer, en el Río Baker

Fotografiando el Hatch

Pero un desafío paralelo en esta experiencia es lograr fotografiar el hatch. La escena es la siguiente: la luz del sol ya no cae directo, dejando toda la cuenca del río en sombras, y a medida que avanza la hora, aumenta la intensidad de la eclosión, pero disminuye la luz. Fotografiar estos pequeños insectos alados, que no son más grandes que una uña y se mueven incesantemente, con la luz en disminución, hace que intentar capturarlos con una cámara simple y en automático, sea un ejercicio destinado al fracaso.

Lograr obtener una foto de este proceso es el verdadero desafío fotográfico, pero dado que ya me he enfrentado a él en varias ocasiones, les comparto mi fórmula de éxito, acompañando, por supuesto, una foto que ejemplifica este resultado.

Eclosión de Mayflies en el Baker

Eclosión de Mayflies en el Baker

La Fotografía

La luz ya es poca. A la vez, se necesita capturar los insectos en vuelo, lo cual implica una velocidad de obturación relativamente rápida. A su vez, siendo insectos tan pequeños, elegí una profundidad de campo tal que permitió distinguirlos del fondo fuera de foco. Finalmente, para componer, elegí un fondo distinguible, pero suficientemente opaco y uniforme, para evitar confundir estos insectos.

  • ISO 800, 1/150seg, f/5.6. Subir la sensibilidad (ISO) fue clave para lograr congelar la imagen de los insectos, a la vez que configuré la cámara para una máxima reducción de ruido.
  • 200mm, a mano alzada.




Cielo Estrellado

27 09 2011

Por esas casualidades de la vida, me encontraba de Los Andes al interior el pasado Sábado 24/Sep/2011, cuando los que vivimos en Chile Central, experimentamos lo que parece ser hasta el momento, un polémico apagón. Momentos antes, estuve haciendo algunas fotografías y en especial, realizando videos timelapse (que comentaré en una próxima ocasión) aprovechando las nubes intermitentes presentes en el cielo.

Esas mismas nubes sería un gran impedimento para poder capturar el cielo estrellado, tal como lo tenía presupuestado, esa misma noche. Pero la fortuna estuvo de mi lado. El cielo se despejó y el apagón hizo que las pocas luces que alteran la percepción del cielo, fuesen mínimas.

Mi gran desafío había comenzado varios meses antes y luego de algunos experimentos en ocasiones de cielo nocturno despejado, sentía que estaba mejor preparado. ¿Cuáles son los obstáculos?

Primero, ¿cómo exponer? Estamos hablando de situaciones de luz muy limitada. No salen las estrellas ni con 1, ni 10 ni 20 segundos. Bueno, con 20 salen, pero aún apagadas.

Segundo, ¿qué tan poca velocidad o larga obturación? Mientras más larga obturación, más luz se logra captar, pero las estrellas alcanzan a moverse (y transformarse de un punto a una pequeña raya) en menos de un minuto. Por lo tanto, también existe un límite máximo de tiempo de exposición.

Tercero, ¿entonces cómo encontrar una combinación de exposición adecuada, que logre capturar las estrellas en menos de 40 ó 45 segundos? Hay que jugar con la sensibilidad (ISO) y con la abertura del diafragma. Si bien una abertura mayor (por ej f/5.6) podría provocar una profundida de campo limitada, no olvidemos que estamos fotografiando objetos que están lejos, lejos, lejos, lejos y que la larga exposición hace que el efecto de profundidad de campo disminuya.

Entonces … ésta es una de las fotos que logré esa noche.

Cielo Estrellado al Interior de Los Andes

Cielo nocturno estrellado hacia Los Andes desde sector cordillerano (click para ver más grande). © RodrigoSandoval.com

La Fotografía

  • f/4.5 @ 30 segundos, ISO 2500.
  • Disminución intensa de ruido en larga exposición (muchas cámaras tienen esta opción por ahí, medio escondida).
  • Lente 18mm, puesto en 21mm. Obviamente, trípode.
El cielo iluminado que se ve en la esquina inferior izquierda son las pocas luces encendidas en Los Andes, reflejadas en la reducida capa de nubes aún presente.




Dos imágenes HDR en la costa

17 02 2011

Una visita de hace un par de meses a la costa de la V Región de Chile, me planteó una serie de desafíos de luz que fui resolviendo con diferentes técnicas, entre las cuales volví a recurrir a la alternativa HDR en software. Esta idea se basa en capturar diferentes versiones de una misma escena, cambiando la luminosidad de ésta en cada versión. Cierta parte de la escena quedará mejor expuesta en una de las versiones, mientras que otras serán mejor capturadas por las otras versiones. En fotografías de paisajes, esto típicamente ocurre al combinar el cielo iluminado a pleno día, con áreas que están en sombras o son más oscuras por definición.

Fue así que me encontré con estas dos situaciones que presento a continuación, insistiendo especialmente en que el resultado “no parece HDR” como incluso llegó a apreciar un amigo fotógrafo cuando se las mostré. El no parecer HDR se interpreta como que el resultado quedó tan natural como el ojo humano lo aprecia en la realidad y es precisamente el objetivo perseguido por esta técnica.

Cactus entre las Rocas, Isla Seca, Zapallar

Cactus en Isla Seca de Zapallar, Región de Valparaíso, Chile

Cuando caminaba entre las rocas, me encontré con este pequeño ramo de cactus, cuyo color quise capturar. Pero a la vez, incluir el entorno completo implicaba lidiar con la sombra en la que se encontraban, con el resto del paisaje costero, totalmente iluminado por el sol. Preparé la cámara en auto-bracketing, con tres exposiciones separadas por dos stops de luminosidad. Es decir, una situación bastante extrema, pero que al combinar en el computador logró justamente reflejar la escena que yo mismo me había encontrado en este rincón de la costa.

Datos fotografía

  • Tres exposiciones, con dos stops de diferencia en tiempo de exposición entre c/u: 1/50 seg, 1/13seg, 1/3 seg.
  • F18, ISO 250, 18mm, trípode.

Algas Marinas en Playa Las Cujas, Cachagua

Playa Las Cujas, Cachagua, Región de Valparaíso, Chile

Apenas unos kilómetros al sur de Zapallar, la playa Las Cujas marca el límite norte del balneario de Cachagua. Es una playa más bien chica, poco conocida y rara vez sobrepoblada. Pero hermosa. Rodeada de roqueríos, con aguas calmas y transparentes.

Mi primera visita a la playa fue en Noviembre pasado y entrando me maravillé con las arenas blancas y su mar esmeralda. Casi como una postal cliché.

Pero aparte de las típicas fotos de playa, busqué hacer una foto diferente, que pudiese mostrar otro ángulo representativo, pero poco recurrido. Con esta idea en mente, me encontré con un montón de algas marinas en una orilla y me concentré en composiciones que destacaran las algas en primer plano, pero a la vez mostraran el resto del entorno. El problema apareció en las primeras tomas, cuando resultó evidente que para lograr equilibrar la luz difusa de ese momento en las blancas arenas, tendría que sacrificar la correcta exposición de las algas. Salieron oscuras en todas las tomas, lo cual me motivó a probar nuevamente la técnica HDR. Así, configuré la cámara para un bracketing de tres exposiciones con 1.3 stops de diferencia entre cada una y luego armé la imagen combinada con Photomatix.

Datos fotografía

  • Tres exposiciones, con 1.3 stops de diferencia en tiempo de exposición entre c/u: 1/100 seg, 1/40seg, 1/15 seg.
  • F16, ISO 200, 18mm, trípode.




Pesca con Mosca en Blanco y Negro II parte

9 02 2011

Complementando la primera selección de fotos de pesca con mosca en Blanco y Negro, esta segunda selección continúa esta idea con nuevas imágenes, que nuevamente salen de fotos originalmente capturadas en color y traspasadas a blanco y negro en un editor de imágenes.

La elección de imágenes adecuadas para ser pasadas a blanco y negro se basa en la calidad del contraste. Al eliminar el color de las imágenes, el cual puede ser incluso parte de la composición, cada fotografía queda intensificada en los contrastes de luminosidad. Estas imágenes en particular fueron hechas durante los días del Workshop de Noviembre 2010, en el cual se visitaron destinos como el Río Baker en su curso superior, el Río Cochrane, muy cerca de su nacimiento en el Lago del mismo nombre, y finalmente en las orillas del magnífico Lago Bertrand.

Ver Publicación Completa en el Sitio del Workshop

Pesca con mosca en blanco y negro

Ver Publicación Completa en el Sitio del Workshop





Pesca con Mosca en Blanco y Negro

3 01 2011

Siendo un fotógrafo nacido en la era de la película diapositiva a color, fueron pocas las veces en las cuales me aventuré a crear fotografías en blanco y negro, pero sin excepción, fueron ocasiones en que disfruté mucho varios de los resultados.

Hoy en día, gracias a la fotografía digital, crear una colección de fotografías en blanco y negro es tan fácil como procesarlas en un par de minutos, siempre y cuando las imágenes tengan las características de contraste de tonalidad (y no de color), adecuadas. Leyendo a algunos fotógrafos de la escuela en blanco y negro, reiteradamente me encuentro con la declaración de que “es necesario aprender a mirar en blanco y negro”. No se trata de imaginar la fotografía resultante en blanco y negro, sino que a aprender a reconocer el tono de los objetos que observamos. El tono se refiere a la cantidad de luz que reflejan los objetos y no al color. Esto mismo me tocó revisarlo nuevamente en uno de los libros del gran fotógrafo Freeman Patterson, en el cual habla de que la Tonalidad es uno de los bloques fundacionales de la composición.

Siguiendo esta idea, quise armar este ensayo fotográfico de imágenes de la edición de Noviembre 2010 del Workshop de Pesca con Mosca y Fotografía, realizado en Río Baker. Espero que lo disfruten.

Cerro Castillo, Región de Aysén

Imagen de Cerro Castillo, Región de Aysén
En el primer día del workshop, viajando desde Coyhaique hasta el Patagonia Baker Lodge, no encontramos en el Valle del Río Ibáñez con la vista al imponente macizo de Cerro Castillo, afortunadamente despejado, pero rodeado de nubes amenazantes. Una combinación ideal y dramática.

 

Pescador y guía en una de las islas del Río Baker

Pescador y guía en una de las islas del Río Baker
Luego de pasar nuestra primera noche en el Lodge, salimos en grupo a pescar a las islas del Río Baker que están justo frente al lodge. Aquí tuvimos la oportunidad de contar con el apoyo entusiasta y experto de los guías.

 

Trucha Arcoiris del Río Baker

Trucha Arcoiris del Río Baker
Es imposible no subir la adrenalina cuando se ven esas truchas del Baker subir hasta la superficie en aguas prácticamente cristalinas.

 

Peleando una trucha en Lago Bertrand

Peleando una trucha en Lago Bertrand
La pesca en el Lago Bertrand se hace mayormente desde el bote, pero siempre cerca de las orillas, lo que en ocasiones permite al pescador bajarse y pelear a una energizada marrón.

 

Arcoiris en plena pelea

Arcoiris en plena pelea
Las truchas arcoiris que se encuentran casi en todos los cuerpos de la Patagonia son un ejemplo de genética, totalmente adaptadas a este hábitat desconocido, pero que les ha dado las condiciones ideales para desarrollarse perfectamente.

 

Flotando el Río Baker

Flotando el Río Baker
Mi primera visita al Río Baker sólo me permitió pescarlo de orilla. Pero el poder recorrerlo (flotarlo) en una embarcación ofrece una dimensión tremendamente diferente, lo cual pudimos aprovechar prácticamente todos los días del Workshop.

 

Atardecer en las islas del Río Baker

Atardecer en las islas del Río Baker
Confieso que en más de una década de constantes visitas a este hermoso río Patagónico, nunca me canso de admirar el increíble escenario que ofrece en sus primeros kilómetros. Una de las vistas que más me gusta es ésta, desde una de las islas, mirando hacia el Norte, hacia el Cordón Contreras.

 

Trucha Arcoiris del Río Baker

Trucha Arcoiris del Río Baker
Si recuerdo bien, ésta fue la primera trucha capturada dentro del desarrollo del Workshop. Fue Billy, posiblemente el más entusiasta de todo el grupo, quien se encontró peleando con esta formidable trucha Arcoiris macho, apenas poco más de una hora después de llegar al Lodge, en la misma tarde del Lunes, comenzando el Workshop.

 

Navegando por Lago Chico, Cochrane

Navegando por Lago Chico, Cochrane
El día que visitamos el Río Cochrane fue un día agotador, pero muy disfrutado. Esto fue coronado por un placentero y excelente viaje en bote por el llamado Lago Chico, dentro de la Reserva Nacional Tamango, que nos permitió volver desde las correntadas del Río Cochrane Alto, hasta donde nos esperaba el auto, literalmente al final del camino.

 

Trucha Marrón o Fario del Baker

Trucha Marrón o Fario del Baker
Dejé esta hermosa trucha para el final, coincidiendo con la última trucha que fotografié en el día final del Workshop. Una marrón que le dio una pelea colosal a Felipe, pero que igual finalmente fue “embolsada” por el guía, momento en el cual aproveché de retratarla en condiciones de poca luz, por lo que su brillo natural resultó más dramático.

 





Carpinterito y Photoshop

27 07 2010

Hace unas semanas anduve recorriendo un sector precordillerano de Santiago en busca de oportunidades fotográficas. En pleno invierno, las aves no están en su mayor abundancia, por lo que cualquier ejemplar dispuesto a cooperar es muy bienvenido. Esa mañana, el viento fue el ausente, lo cual me ayudó a aguzar el oído e ir ubicando diferentes aves en mi recorrido. A media mañana, el golpeteo de un carpintero en un árbol se hizo evidente. Dado que la cantidad de árboles con troncos o ramas lo suficientemente gruesos para lograr la resonancia del golpeteo eran pocos, me fue relativamente fácil ubicar a este hermoso Carpinterito (Venilornis lignarius).

Foto de un Carpinterito (Picoides lignarius).

Esta foto, sin procesamiento digital, logra mostrar el Carpinterito en toda su expresión, aunque lamentablemente el ave se encuentra mirando lejos de la cámara. Una foto de perfil directo o de frente son las alternativas ideales para la fotografía de aves. Por otro lado, la cantidad de pequeñas ramas que distraen en esta fotografía, así como algunos otros detalles menores, invitan a un procesamiento digital.

Lograr fotografiarlo en un retrato más íntimo no resultó tan fácil. Siendo muy tímidos, es común que el ave se vaya moviendo constántemente, tratando de continuar su golpeteo por el lado contrario de la rama, lo que finalmente se traduce en que es relativamente difícil tenerlo lo suficientemente quieto y enfocado para poder hacer una foto adecuada. Manejar el fondo, evitar las ramas inmediatas, se vuelve un desafío casi titánico cuando se sabe que en cualquier momento se supera la tolerancia del carpintero y éste se echará a volar.

Esta vez no fue la excepción y sólo me regaló un par de minutos antes de echarse a volar, lapso en el cual se movió entre ramas y me costó mucho lograr tenerlo en foco. Finalmente, luego de unos 10 disparos, de los cuales sólo 3 lograron producir fotos con el ave en foco, apenas 1 de ellas mostró al carpinterito en cuerpo completo. Aún así, no es una foto excelente, ni menos, perfecta, pero fue la mejor que he logrado de esta pequeña ave. Esta única foto sin procesar se ve a aquí arriba.

Procesamiento Digital de la Foto

La foto original presenta varias distracciones y posibles defectos, muy fáciles de corregir con photoshop, que fue lo que hice. Aquí una lista de las correcciones:

  •  Rotación de unos 15 grados a la derecha, para enderezar un poco la figura del ave. La foto fue tomada desde más abajo, lo que provocó la sensación de ave inclinada.
  • Recorte a formato vertical, de modo de acentuar que el sujeto, el ave ahora más derecha, es el centro de la fotografía.
  • Eliminación de ramas fuera de foco que qudaron dentro del recorte.
  • Eliminación de pequeñas ramas que se asoman por abajo de la rama de apoyo del ave y sobre la caeza de ésta también.
  • Corrección de iluminación (niveles) y aumento de la intensidad de colores en un 9%.

A continuación, el resultado de este procesamiento digital.

Un Carpinterito macho fotografiado en la precordillera de Santiago, Chile
Carpinterito Macho (Veniliornis lignarius), fotografiado en la precordillera de Santiago de Chile, y procesado con Photoshop para eliminar elementos distractores de la composición.

 Datos de la fotografía:

  • Fecha: 10 Junio 2010, 10:02 AM
  • Cámara Nikon D90, Lente 75-300, ocupado en 300 mm.
  • Obturación: f/8 – 1/400 seg
  • ISO 200
  • Sin trípode.

¿Qué le falta a la foto?

Sigue sin ser una excelente foto de esta ave. A mi juicio personal, las falencias que esta fotografía se concentran en tres elementos. Primero, la posición del ave con respecto a la cámara: hubiese sido ideal que el ave estuviese totalmente de lado, o bien mirando levemente la cámara. Por el contrario, el ave mira hacia otro punto.

Segundo, la luz es muy dura. Siendo media mañana, el sol iluminaba con intensidad y eso provoca inmediatamente diversas pequeñas sombras, como la garra trasera de su pata izquierda, la parte inferior del cuerpo y las plumas de la nuca, que aparecen totalmente en negro. Dada la distancia, la luminosidad de estas partes podría haberse resuelto con un flash de relleno, pero por el apuro en lograr una primera foto (que terminó siendo casi la única buena), no abrí el flash de la cámara.

Tercero, a pesar de mis precauciones, le falta foco y precisión al ave completa. Es cosa de ver las plumas. Ya sea porque no logré enfocar el ave a la perfección, o porque el ave, al estar ubicada en ángulo hacia la cámara, no logra un foco preciso en todo su cuerpo, o finalmente, porque al ser una foto sin trípode, derechamente incluí algo de movimiento al apretar el disparador.

Podría haber sido mejor. Ojalá la próxima oportunidad el ave me dé algo más de tiempo para ubicarme con comodidad y una posición en que me permita ubicar el trípode para poder disparar con mayor tranquilidad. Por ahora, nada que quejarme respecto a la experiencia, fue muy entretenida de todoas maneras y siempre alegra el día encontrarse con un Carpinterito.








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